Al lobo de la estepa
Foto sacada de internet. Autor desconocido. Amarga bilis explota y como esporas, esparce su terrible llanto, el hombre de los pasos cansados. No cesa de flagelar su alma, la cual permanece eternamente encerrada en los decenios tortuosos de un ser humano que hace del auto-castigo y el auto-desprecio, su senda predilecta. Así mismo va el hombre, con insoportable peso sobre sus hombros, de una pena tan longeva como las historias de la creación del cielo y la tierra. Y es tanta la pena que en su cuerpo circula, que se retuerce y ennegrece, mostrando el lobo de la estepa sus feroces e hirientes dientes, lastimando siempre a quien más quiere, cual si fuere su eterno karma, que ya de tanto en tanto, sigue acumulando el fulano, nuevos y terribles llantos, pues ya no puede con el clamor que le amordaza. No sabe ser feliz el hombre mitad lobo solitario, pues este último aparece triunfal cada vez que el fulano toma entre sus manos, el vaso de vino incisivo y descarado, al cual se entre...